Aumenta la credibilidad de tu marca a través de influencers
reconocidos en diversas temáticas y ecosistemas digitales
Algunas marcas que confiaron…
Pasa el cursor sobre cada caja.

Entendemos la marca, el objetivo y contra qué compite la campaña.

Se define a quién hay que mover, con qué perfiles y en qué momento.

Se coordina la publicación, los formatos y los tiempos de cada creador.

Se sigue el desempeño durante la campaña y se ajusta mientras corre.

Cada creador tiene su tarifa, sus tiempos y su contrato. Diez perfiles son diez conversaciones en paralelo, y cada una se cae por su lado.
El número de seguidores no dice si esa persona mueve a la audiencia que te interesa. Elegir mal se paga igual que elegir bien.
Sin un criterio común de medición, cada pieza reporta distinto y al final de la campaña no hay una cifra que se pueda presentar.
Eso es exactamente lo que BrandMen se lleva de tu escritorio: una sola conversación, un solo contrato y un solo reporte al final.
Es la pregunta que más aparece cuando se arma el presupuesto, y no tiene una respuesta única: depende de lo que la campaña tenga que lograr.

Alcance y recordación de golpe. Es lo que sirve cuando hay que instalar un nombre o sostener un lanzamiento en la conversación nacional.

Repetición y conversación. Llega a nichos concretos y se lee como recomendación, no como anuncio, porque viene de alguien cercano a la audiencia.
No representamos a nadie: por eso podemos elegir al que tu campaña necesita —esté o no en alguna cartera—. Y nosotros te respondemos por la selección, la negociación y la ejecución.

Operamos desde Bogotá, Cali y Medellín, y activamos creadores en todo el país: campañas nacionales y campañas de una sola ciudad.

Ejecutamos campañas en México, Colombia, Perú, Chile y el resto de la región con un solo interlocutor: un contrato, un reporte y un equipo.

Agencias de publicidad, medios y PR nos contratan para ejecutar la parte de influencia de sus propios clientes.
No. BrandMen no representa creadores ni opera un catálogo propio de talentos: para cada campaña busca y negocia con los perfiles que el brief pide. El cliente es la marca, nunca el influencer.
Un solo interlocutor en lugar de diez. BrandMen selecciona, negocia tarifas, coordina fechas y formatos, controla que las piezas salgan como se acordó y entrega un reporte único de toda la campaña.
No necesariamente, y con frecuencia es al revés. Por volumen y por relación, los creadores trabajan con nosotros a tarifa de aliado, que suele estar por debajo de la que le cotizan a una marca que llega directa: en este mercado el precio se ajusta según quién pregunta. A eso se suma que conocemos los valores reales de cada perfil y negociamos con esa referencia. Ese diferencial compensa nuestra comisión, y muchas veces la campaña termina costando menos que armada por tu cuenta — con la búsqueda, la negociación uno por uno, los contratos, el control de que las piezas salgan como se acordó y el reporte final resueltos.
BrandMen trabaja desde 5 millones de pesos por acción — una acción es conseguir a un creador y que publique. El total depende de cuántas lleve la campaña y de con qué perfiles: no cuesta lo mismo una celebridad o una cuenta muy consolidada que alguien que apenas empieza. Escríbenos qué tiene que lograr tu campaña y te enviamos una propuesta con los perfiles y su costo.
Depende del objetivo. Una figura grande da alcance y recordación de golpe; una red de perfiles medianos y pequeños da repetición, llega a nichos y se lee como recomendación. La mayoría de campañas combinan las dos.
Operamos desde Bogotá, Cali y Medellín y activamos creadores en toda Colombia. También ejecutamos campañas en México, Perú, Chile y el resto de Latinoamérica, con un solo interlocutor para todos los países.
Sí. Agencias de publicidad, medios y relaciones públicas contratan a BrandMen para ejecutar la parte de influencia de sus clientes, con o sin marca blanca.
El cliente llena un brief con lo que la campaña necesita —redes, ciudades y países, temáticas, alcance, número de piezas—. Sobre eso se selecciona por credibilidad ante la audiencia que hay que mover, no por número de seguidores.
Sí, y es la misma mecánica de una campaña: se coordinan voces con credibilidad propia para que hablen del tema. Lo que cambia es el objetivo — no se trata de vender ni de posicionar, sino de cuidar la imagen: contener la conversación y que la audiencia oiga otra versión de alguien en quien ya confía. Cuando además hay que manejar medios y comunicados, eso se suma desde relaciones públicas.
Alcance e impactos, interacciones durante y después de la campaña, conversación generada y cumplimiento de los objetivos del brief. Los casos publicados en el sitio reportan el porcentaje de cumplimiento alcanzado.